Dzibilchaltún
Historia
Fue uno de los grandes centros urbanos que florecieron en el norte de la Península de Yucatán, y sobresale por ser una de las urbes más antiguas, pues hay datos que confirman su existencia desde el año 500 a.C. hasta el 1500 de nuestra era. Abarca alrededor de 17 km cuadrados en los que debieron de haber más de 8 mil estructuras arquitectónicas, sin embargo, pocas se han excavado. Situado a pocos kilómetros de la costa, su economía aprovechó tanto los productos marinos del litoral del Golfo, produciendo sal, haciendo herramientas de caracol y consumiendo alimentos del mar, así como los de tierra adentro, sembrando y cosechando maíz.
La ciudad conserva 12 sacbés o caminos blancos, la mayoría de los cuales parten del centro y se dirigen hacia las construcciones de la periferia; uno de ellos conduce al cenote Xlakáh, que en maya significa “pueblo viejo” y del cual se han rescatado objetos de hueso, piedra y madera.
El edificio más sobresaliente de esta zona es el Templo de las Siete Muñecas, llamado así por una ofrenda que se encontró en su interior de siete figuras de barro con forma humana. A través de su puerta central se puede apreciar un fenómeno solar cada equinoccio. En el lugar, también podemos observar la construcción de una capilla abierta con una arquitectura de gran sencillez, en la cual se enseñó la nueva religión al pueblo maya.
Dzibilchaltún reúne en un solo sitio a una ciudad prehispánica, un parque eco-arqueológico y el Museo del Pueblo Maya, donde podrá ver numerosas piezas representativas de la zona, así como la casa.