Izamal
Fiestas y Tradiciones
Pocos meses pasan en esta tierra sin que la música, la danza, las ofrendas y el rezo, formen el mosaico multicolor que engalana y decora, más allá del amarillo esplendoroso, a la ciudad. Sin embargo, fiesta, lo que se llama fiesta, en junio y en diciembre surge de los cuatro puntos cardinales y la ciudad de Izamal se llena de copal, flores, rezos y cantos.
En junio, después de 13 vueltas, la fiesta se hace y los lugareños le rinden culto a San Antonio de Padua. El atrio del convento se tiñe de arcoiris. Los cantos se escuchan desde la mañana y cuando el sol ha acabado su recorrido, la Virgen de Izamal se pasea por las calles, se le piden bendiciones, se le prometen mandas y se le ofrecen cantos para cuando en diciembre llegue su día. Hacia el día 21, la fiesta ha acabado, pero de una manera respetuosa, se celebra el equinoccio de verano.
Antes de que llegue diciembre, los muertos han sido celebrados y honrados; las flores se marchitan lentamente en el cementerio. El 29 de noviembre amanece con ruido en el cielo y rezos en la tierra; puestos multicolores y variopintos se colocan en las calles principales y durante nueve días con sus noches, se esperará con ansia el 8 de diciembre para celebrar a la Virgen de Izamal, a la Virgen de la Purísima Concepción.